¿Cuál es tu definición de Twitter?. ¿Y de Linkedin?. Descubre el poder de una buena definición.

Definiciones 1

Las cosas son tal y como las defines, así que ¿cuál es tu definición de Twitter?.

¿Y la de Linkedin?.

Hoy voy a proponerte algo divertido, vamos a hacer definiciones.

Timothy Galwey en su libro “el Juego Interno del Trabajo” expone un concepto muy potente: la Definición.

La idea es la siguiente: una cosa se convierte para ti en la definición que le has dado a esa cosa. Según cómo defines algo así lo ves, así interactúas y te relacionas con ello, así piensas de ello, así te hace sentir, etc. La definición le otorga el significado a lo definido. El mundo es totalmente diferente según las definiciones que uses. Un buen montón de factores de tu vida y trabajo dependen de tus definiciones.

Seguro que has oído hablar de las definiciones alternativas como “Vida = eso que pasa a tu alrededor mientras tu estás escribiendo en Facebook (o el post del blog)”, “Adan = primera víctima de los caprichos femeninos”, “Amor = enfermedad temporal que se cura con el matrimonio” o “Trabajo = lo único que no le gusta al trabajador y que el jefe adora”. Bromas a parte, tenemos una definición oficial para todo: el ordenador, el pan, Twitter, la novia, el novio, el trabajo, el jefe, etc. Son creencias del tipo “X es Z” y tienden a ser subconscientes porque no solemos tomar consciencia de lo que pensamos realmente sobre las cosas. Muchas veces están íntimamente relacionadas con las “reglas personales” que son creencias del tipo “Si pasa Z entonces me sentiré de la forma Y, o me comportaré de la forma J”.

Lo importante es que como creencias que son se convierten en órdenes para tu subconsciente. Asi defines, asi es tu vida. Según defines, así interpretas el mundo y así te sientes.

También son personales porque cada uno tiene las suyas y según la que tengas tu así te irá.

Probemos con una… ¿Cuál es tu definición de trabajo?.

El trabajo puede ser “ese sitio al que voy cuando suena el despertador porque tengo que pagar las facturas”, “el lugar en el que voy a estar hasta que monte mi negocio”, “el lugar donde está el ogro de mi jefe”, “un sitio donde gano dinero haciendo lo que me gusta”, “mi pasión y mi vida”, etc. ¿Cómo defines tu el trabajo?. ¿Qué es para ti?.

La definición que estés usando está coloreando toda tu experiencia laboral. Si tu definición es “ese coñazo al que mi jefe me hace ir o no me paga”, tu motivación será nula, tu desempeño de pena, tu estrés se disparará y el viernes será el mejor día de la semana. Si es “eso que es mi vida y me apasiona”, tu motivación, resultados y bienestar aumentarán mucho. Y ya que hablamos de trabajo… ¿cuál es tu definición de trabajador?, ¿y de compañero de trabajo?, ¿y la de jefe?, ¿Y la de entrevistador de tu entrevista de trabajo?.

Ahora vamos a lo práctico. A parte de que lo que te he contado pueda ser una curiosidad intelectual entretenida… ¿cómo puedes usarlo para transformar y mejorar tu vida?.

¿Quieres cambiar tus resultados en algo?, cambia la definición. ¿Quieres aumentar tu motivación?, ponle una definición más inspiradora. ¿Quieres más seguridad y confianza?, lo mismo, juega con la definición y ponle una que esté ligada a lo que se te da muy bien. ¿Más autoestima? ponte a ti mismo/a una definición que de envidia a Superman y créetela. ¿Tienes un problema con un tema?, redefínelo.

A mi, como a muchos, tener que vender me rechinaba un poco, por no decir un mucho. Tenía un conflicto serio. Mi definición de vender era algo como “esforzarme intensamente para manipular y convencer con trucos a una persona para que me de el dinero que tanto le cuesta conseguir a cambio de un producto que quizás no necesite”. Si eres una persona con valores una definición como esa te mata toda la motivación y, si eres un profesional que ha de ofrecer servicios, eso se convierte en un serio problema. ¿Cómo se resuelve?. Redefiniendo. Me tome un tiempo para pensar sobre la naturaleza de las ventas y le di vueltas en la cabeza hasta que lo reenmarqué, lo puse en un contexto totalmente distinto y lo redefiní, le cambié de significado. Como me gusta hacer las cosas visuales el resultado fueron estas imágenes.

9_ayudamos al cliente

4_Una excitante aventura

Al cambiar la definición transformé completamente mi relación con el tema desde algo que odiaba a algo que disfruto. Tu puedes hacer lo mismo con cualquier área de tu vida y si lo combinas con una imagen mental el efecto es mayor. Cuando pienso en vender me recito mi definición a la vez que veo en mi mente la imagen de arriba con personas satisfechas que se dan la mano. Esa combinación de palabras positivas más imagen positiva te pone en un estado interno lleno de recursos y tu motivación y resultados mejoran. Una de mis estrategias personales es cambiar conscientemente mi definición de todos los temas con los que tengo dificultades y bloqueos. Funciona muy bien.

El mismo procedimiento lo puedes usar para desmotivarte y reducir tu deseo de algo si le das una definición negativa o, también, para cargarte tu matrimonio. ¿Cuál es tu definición para tu pareja?, ¿y para el amor?, ¿y para estar casado?. Y si con tus comentarios repetitivos y malignos consigues que el otro cambie sus definiciones, también sirve para cargarte su matrimonio. Es totalmente distinto que pienses en tu mujer como “la persona maravillosa que está a mi lado” que como “esa arpía que siempre se está quejando”. Creo que en una relación de pareja con el tiempo, a medida que dejamos que se acumule la frustración y vamos pasando desde ese bonito enfocarte en “todo lo que es maravilloso en ella” a centrarte en el triste “todo lo que me fastidia de ella”, la evolución de tu diálogo interno hace que el subconsciente vaya cambiando tus definiciones y etiquetas desde las más positivas y románticas hasta el final de “bruja de la que me quiero divorciar” (Nota: si eres una mujer es válido sustituir el término bruja por el de machista). Vigila la definición que le pones a tu pareja; tu felicidad depende de ello.

Las definiciones también te sirven para reforzar o evitar un tipo de comportamiento. ¿Cuál es tu definición de una persona que habla mucho con el jefe?. ¿Será “persona sociable y comunicativa” o será “pelota”?. Si es la segunda reducirás tu interacción con él. Otro ejemplo. ¿Cuál es tu definición de entrarle a una persona desconocida para hablar con ella?. ¿Será “ser sociable, conocer gente y hacer amigos” o será “molestar”?.

Igualmente sirven para modificar tu interpretación del comportamiento de los demás y lo que ese comportamiento va a hacerte sentir. Es divertido mirar las series americanas con ojos de coach y ver las definiciones que tienen los personajes (divertido por no echarte directamente a llorar). Por ejemplo, para algunos “mentir” se define como “decir algo que no es cierto” pero para otros es más retorcido y mentir se convierte en “decir algo que no es cierto + callarte y no haberme dicho antes eso + mantener conmigo cualquier tipo de secreto”. Si no te cuento algo ¿me he callado o te estoy mintiendo? y, por tanto, ¿lo verás como aceptable o te enfadarás?. Tu definición, tu interpretación del mundo.

Los políticos y los malos vendedores utilizan las definiciones para manipularnos y dar forma a la realidad. Lamentablemente los medios de comunicación y las religiones también lo hacen. Las definiciones son una vieja herramienta del Lado Oscuro. Primero crean una definición de un tema y luego nos la venden hasta que la aceptamos, nos la creemos y la interiorizamos. Si lo logran habrán dado forma a la realidad y a nosotros. Las cosas serán lo que la definición dice y serán buenas o malas según sea ella. Estado del Bienestar = eso que tenemos; Crisis = eso que ya ha pasado; Nosotros = la solución; Ellos = el caos y la destrucción de cuanto hemos logrado; etc. No usan definiciones tan simplistas pero el proceso es el mismo.

Los políticos las usan para dos cosas: vendernos la moto y cargarse a la competencia y críticos.

Vender la moto lo hacen como hemos visto arriba. Cargarse a la competencia suele requerir el uso de etiquetas.

Busca primero una etiqueta que condense la definición que vas a usar y que te evite tener que pronunciar frases largas; tu audiencia se despista rápidamente y no puedes permitirlo. Por ejemplo coge la etiqueta “populista”. Cada vez que tu dices la palabra-etiqueta el subconsciente del oyente se encargará de poner toda la definición. Esa definición la vas a crear haciendo continuamente comentarios que ligarás a la etiqueta. Cada vez que estés ante tu público asocia toda clase de maldades futuras y pasadas, reales o imaginarias a tu etiqueta, de manera que crees un enlace, una conexión, entre la etiqueta y esas maldades. Al cabo de un tiempo de bombardeo informativo habrás logrado implantar una definición en la audiencia; “Populista = …”. La etiqueta a usar dependerá del político y sus intenciones. Puedes sustituir populista por fascista, socialista, comunista, capitalista, machista, feminista, etc. Escoge la que mejor se ajuste al blanco a destruir y no tengas piedad; la clave para que el subconsciente de tu audiencia-victima interiorice la definición que le ofreces está en la repetición.

Como decía las religiones usan la misma estrategia de establecer definiciones y convencernos de que las aceptemos (hereje = seguidor del diablo), lo mismo que la publicidad (CocaCola = La chispa de la vida, bebida que te hace sentirte mejor y disfrutar más intensamente la vida”), las instituciones (plan de empresa = herramienta obligatoria para emprender), la suegra perversa (marido = inútil con el que te has casado) e incluso los amigos. Cada vez que alguien te repite una idea de forma sostenida en el tiempo existe la posibilidad de que la interiorices y conviertas en una creencia que, a su vez, creará definiciones en tu mente.

Pero no todo es siniestro en el mundo de las definiciones. También pueden ser divertidas.

Otra forma de usar las definiciones es emplearlas para convertir algo aburrido en otra cosa más apasionante. ¿Quieres convertir tu vida en excitante y divertida?. Pon definiciones potentes, explosivas, salvajes, creativas, rompedoras, inspiradoras, románticas, aventureras… Nadie puede decirte lo que son las cosas para ti. Solo tu lo decides. Así que desmelénate y deja volar la imaginación. No es un consejo mío, es de gente como Anthony Robbins o Tom Peters. El cuarto de baño es el “templo de los espíritus del agua al que vas a purificar tu cuerpo”, fregar los platos se convierte en “limpiar las herramientas del arte (el arte alquímico-culinario)” y tu identidad profesional es “Catalizador de Revoluciones Personales”… bueno, tu identidad no pero la mía si. Puedes ponerle a las cosas la definición más extravagante imaginativa y divertida que se te ocurra. Imagínate por un momento la diferencia que hay entre una vida en la que has definido todo de forma negativa o aburrida y otra en la que cada elemento de tu realidad tiene una definición positiva, inspiradora y excitante. ¿Con cuál te quedas?.

Un último consejo. Ten cuidado con las etiquetas que usas. Pueden no parecerlo pero son una definición concentrada. En vez de decir “es una persona simpática, alegre y encantadora siempre dispuesta a ayudarte y animarte” decimos que es un “cielo”. Plantéate seriamente qué definición hay detrás de las etiquetas que usas habitualmente.

Te deseo que en adelante disfrutes llenando tu mundo de definiciones

Saludos

 

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